señor, señor

viernes, 27 de mayo de 2016

REQUIEM POR LA DEMOCRACIA

¿Vivimos en una democracia? Es una pregunta simple que para cualquier europeo se convierte en una afirmación con signos de admiración. En España estamos orgullosos de haber salido de una dictadura, habiendo tomado el camino de la democracia por la vía más pacifica posible. Para muchos somos un ejemplo de transformación, aunque lo hayamos hecho a costa del salvoconducto de los que asesinaron y/o sustentaron y defendieron la dictadura, hoy muy vivos en la mente de algunos.

Noam Chomsky tiene una visión de la realidad americana que, en mi opinión, puede extenderse al mundo y que tiene mucho que ver con la verdad sobre la democracia. Asistimos a su destrucción a plazos, porque cada día la rompen en pequeños pedazos cubriendo cada trozo de una necesidad inexistente. Pero para que seamos conscientes de hasta dónde llega nuestra ceguera, recuperemos el significado real porque no es más que la soberanía popular. El poder ejercido por los ciudadanos. Y nos creemos que vivimos en ella porque votamos para elegir a nuestros representantes, aquellos que venden el producto con un eslogan y hacen marketing para comprar el voto de las masas. Lo cierto es que cada campaña política requiere dinero y ¿adivinan de dónde sale? De las entidades financieras y gigantes multinacionales. Supongo que sacarán en conclusión que no es gratis, por lo que su programa llevará el sello que ellos marcan y les puedo asegurar que no será el del interés de todos, más bien el de esas entidades. 

http://requiemfortheamericandream.com/
El poder se alimenta de dinero y a ambos no les gusta la democracia porque les quita poder para dárselo a los ciudadanos, así que harán todo lo posible porque no se asiente, desarrolle y crezca. Así, los estados invierten el dinero en los bancos y no en los ciudadanos, bajo la amenaza de la destrucción de todo, cuando lo único que están protegiendo son sus propios intereses. Crean leyes acordes a sus necesidades y manipulan los impuestos para beneficiarse mutuamente, cerrando así el círculo.
 
Pongamos como ejemplo los incendios en el estado de Alberta, Canadá. Las aseguradoras están diciendo que no van a poder cubrir todos los gastos del desastre y que van a arruinarse a consecuencia de ello, pero nunca mencionando los cuantiosos beneficios cosechados anteriormente y que servirían para pagar mil incendios como ese. Las petroleras dirán que las pérdidas son incalculables porque llevan semanas sin poder extraer en la zona. El Gobierno de Canadá hará un discurso hablando de la solidaridad nacional y el resultado es que apoyarán a las aseguradoras con un dinero que saldrá del bolsillo de todos los canadienses a través de los impuestos, de manera que las aseguradoras no pierden. Por otra parte, subirán el precio del combustible, haciendo que las petroleras recuperen sus pingües beneficios y a través de los impuestos, que se pagan al llenar el depósito del coche. Los ciudadanos nuevamente costean las consecuencias de un desastre natural.

Pongamos ahora el ejemplo español de otro tipo de desastre (provocado por el hombre). Los bancos maquillan sus cuentas para parecer solventes, mientras la gran estafa se va cociendo a fuego lento. El dinero que entra va para los pocos de siempre y cuando la verdad sale a la luz, el Estado sostiene el sistema con dinero que saldrá del bolsillo de los ciudadanos, en base a la amenaza de la destrucción del sistema bancario (concepto conocido como: Too big to fail). De esta manera, hagan lo que hagan siempre estará "Papá Estado" dispuesto a acudir a cuantos rescates sean necesarios. Ese es dinero público y no se equivoquen porque no crece de los árboles ni se presta sin comisión. Todo ello sale de los impuestos que pagamos, por lo que al final, son los ciudadanos los que lo soportan. Y eso no es democracia, porque ni se vota ni se decide, se impone pero con un método que impide su obviedad. Cuando dicen que todos pagamos, estaremos de acuerdo en que el daño no es el mismo para todos los bolsillos.
https://goo.gl/wRMNSn
Otro concepto que al poder y al dinero no les gusta es la igualdad. La mayor concentración de dinero reside en un minúsculo sector de la población y los que son ricos, no lo son un poco. Son súper pudientes. Según Chomsky <<la falta de igualdad tiene un corrosivo y dañino efecto sobre la democracia>>, lo cual es incuestionable porque no permite el equilibrio propio de ésta. Pero lo que más me preocupa es la pasividad de los ciudadanos con esta situación. Nos creemos parte de la minoría acomodada porque podemos comprar una camiseta o unas zapatillas. Nos venden el consumismo para hacernos sentir que somos parte de los privilegiados, pero lo cierto es que aquí abajo somos todos iguales y tenemos la misma incidencia en la concepción del Estado que un cacahuete. Votamos cada cuatro años algo que nunca se cumple y asistimos impasibles al razonamiento absurdo de la negación de los compromisos asumidos en campaña. Pero las amenazas desempeñan de nuevo el efecto deseado: miedo. Somos lo que votamos y los que están arriba nunca van a permitir que su grupo aumente, porque eso requiere quitarles una parte de un suculento pastel que no están dispuestos a dar.

Pero volvamos a España para explicar este método. Cuando la mayoría se levanta, hay que ofrecer un espejismo de solución. Los mismos que apoyaron a Franco en su momento, de repente se volvieron demócratas y sostuvieron la bandera de la libertad que previamente habían quemado. La cuestión era conservar el mismo estatus ofreciendo lo que con ansiedad buscaban las mayorías. Y en mi opinión, ya hemos alcanzado la cuota sostenible, según su criterio, y están actuando para revertir aquello, evitando que la democracia tenga el espíritu libre de antaño. La sociedad ha de tener el equilibrio habitual: unos pocos muy ricos y el resto que crezcan con la esperanza de poder alcanzar una utopía, pero siendo impasibles. La llamada ley mordaza es un argumento irrefutable de todo esto. Si no puedes protestar, te vuelves pasivo y sumiso. Y así vivimos, pretendiendo conseguir cosas para mirar hacia arriba en vez de abajo, mientras la desesperanza va tomando tierra. 

Recuerdo cuando mis padres me contaban su andadura en el mercado laboral. Se afanaban en afirmar que podían cambiar de trabajo para buscar mejores condiciones y soñaban con poder comprar un coche o una casa. Lo cierto es que ahora nos agarramos a lo que tenemos sin protestar por si nos despiden, sometiéndonos a lo que hay por miedo a perder lo poco que nos queda. Ya no soñamos con avanzar. Ansiamos quedarnos como estamos e imploramos que los mercados no nos den una sacudida para convertirnos en lo que consideramos "desperdicio social". Personas desesperadas porque piensan que no sirven para nada. Eso no es una sociedad sana, pero es lo que estamos construyendo.

http://goo.gl/SqDi6F
Y aquí dejemos un hueco para la solidaridad. Toda democracia se sustenta en ella. Trabajamos, cotizamos para sostener un sistema de pensiones, salud y educación. Algunos trabajan para que otros puedan dejar de trabajar con una determinada edad. Hay personas solteras o en pareja que pagan impuestos para que otras con hijos puedan llevarlos al colegio público. Y aunque no estés enfermo, sabes que tus impuestos pagan las enfermedades crónicas de otros en la Seguridad Social, porque eso es la democracia. Sin embargo, al poder y al dinero tampoco les gusta este término, así que, según Chomski, intentan arrancar del ser humano un sentimiento que es innato en él. De esta manera acabamos pensando en porqué tenemos que pagarle el colegio o el médico a los hijos del vecino. Mejor privaticemos lo público y así que pague el servicio quien lo tenga que utilizar. Nos hacen egoístas para tomar otro trozo más del pastel del estado de Bienestar. Porque eso es para el pueblo y no les interesa. Aquellos que pueden pagar colegios y seguros privados no temen la desaparición del estado del Bienestar, porque ellos viven en él permanentemente y encima se pueden alimentar de él. La empresa privada es la que gestionará esos servicios y os aseguro que no lo hace para ayudar. Recuerdo la frase de un conocido con mucho dinero al que se le pidió ayuda para sostener un negocio familiar que necesitaba de urgente liquidez: "si no es rentable, no me interesa". No importa nada más, por lo que las empresas privadas gestionan los servicios públicos para lucrarse y eso les beneficia única y exclusivamente a ellos.

La concentración de dinero y poder es asfixiante para todo el que esté abajo y eso se llama Plutonomía. Los ricos son cada vez más ricos, pagan cada vez menos impuestos y tienen cada vez más control de las masas. Debajo de ellos, los trabajadores sean de clase media, si la hay, clase baja o pobre, ganan cada vez menos, pagan cada vez más impuestos, y tienen cada vez menos poder. En España, repito, los ciudadanos ejercemos el poder cada cuatro años durante un minuto para depositar una papeleta en la urna y pensamos que lo hacemos de forma libre, pero lo cierto es que votamos lo que nos vende el dinero que es quien ejerce el poder.

Piensen en otro ejemplo. El actual gobierno en funciones en España tiene como presidente al Sr. Mariano Rajoy Brey. En 1983, siendo diputado de Alianza Popular escribió un artículo sobre la mentira de la igualdad humana: <<constituye una prueba irrefutable la falsedad de la afirmación de que todos los hombres son iguales, de las doctrinas basadas en la misma y por ende de las normas que son consecuencia de ellas.>> En aquel momento el Partido Socialista gozaba de mayoría absoluta (más de 10 millones de votos) con la que hablada de libertad e igualdad social. En esta época se desarrolló el llamado estado del Bienestar como nunca lo había hecho (dicho partido parece irreconocible hoy en día). En este ámbito el Sr. Rajoy afirmó que es <<verdad indiscutible que la estirpe determina al hombre>>, por lo que <<los hijos de “buena estirpe” superaban a los demás>> No se sorprendan al votar cuando los de "mala estirpe" y sus descendientes, sean abandonados en una sociedad desigual, porque es lo que ustedes han elegido. Tranquilos los que correspondan a la estirpe adecuada. Por eso toda política que intente equilibrar en cierta medida la balanza es una utopía, porque la igualdad por naturaleza no existe, según el Sr. Rajoy.


Pero no es el único en el gobierno que apuesta más por el mundo financiero o el poder, que es otro gran problema al que se enfrenta esta sociedad. Cristóbal Montoro en tiempos de Felipe González también abogada por <<la moderación salarial, la liberalización de sectores y mercados básicos (laboral, energético y financiero), así como la privatización de servicios y empresas públicas.>> Anteriormente he comentado a dónde conduce todo esto, pero me llama poderosamente la atención otro de los miembros del gobierno. Luis de Guindos, actual ministro de Economía y Competitividad en funciones, quien dijo en tiempos de Aznar que no existía la burbuja inmobiliaria, trabajó como consejero asesor del banco de inversión Lehman Brothers, siendo director de la filial en España y Portugal hasta su quiebra en 2008. Creo que no es necesario recordar el impacto de la quiebra de esta entidad en la crisis financiera internacional. Resulta irónico que envíen a resolver una crisis económica a quien nos metió en ella. No es coincidencia. Esto mismo está ocurriendo en otros países como Estados Unidos.
 
Varios premios Nobel de Economía nos llevan avisando desde hace tiempo que este no es el camino. Que nadie se sorprenda si los que deben salvarnos, no nos salvan. Joseph Stiglitz decía hace poco <<hoy estamos presenciando el resultado un sistema capitalista que desemboca "en una rápida concentración de la riqueza y los ingresos". Esta tendencia aboca al mundo hacia la desigualdad, las empresas tienen gran influencia en el mercado y pueden influir en los precios y salarios. Eso es lo que ocurre cuando la competencia desaparece.>> Del mismo modo, publicó en 2015 un artículo en El País titulado "El control oculto de las empresas" donde asegura que <<las reglas y regulaciones determinan en qué tipo de economía y sociedad viven las personas. Dichas reglas y regulaciones afectan el poder de negociación relativo, con importantes implicaciones para la desigualdad, que es un problema creciente en todo el mundo.>>

En términos de política, la sociedad está inmersa en una madeja de noticias que llueven para conseguir votos. Las tramas de antaño ya poco importan cuando estamos asistiendo a la historia del país más compleja que yo haya visto. Realmente no hay quien entienda a los partidos políticos, los antiguos porque están podridos de corrupción o paralizados por las viejas guardias, y los que surgen nuevos y con fuerza, parece que de vez en cuando se les olvida que se les mira con esperanza. Unos se bañan en noticias que interesan para llenar de basura el partido contrario, como es el caso de Ciudadanos, a los que leo desde que surgieron. Albert Ribera se empeña en fomentar las desgracias ajenas como si esas noticias fueran soporte de su programa, pero no responde con claridad cuando el problema viene de los suyos. Por su parte, Podemos habla mucho para crear la tormenta  y a veces calla o apoya unos mensajes que me despistan cuando no asombran. Y qué decir de los chats de aquellos que apoyan a ambos. El tono de unos y otros se sustenta en el insulto barato y poca elocuencia. Un amplio espectro de los llamados "podemitas" suelen torpedear a todo aquel que muestre un tono crítico y los opositores les ofrecen sendos insultos como si fueran la peste. Y entre barbaridad y barbaridad me asombra pensar en la sociedad que vivimos. Por la boca muere el pez, como se dice. Mientras nos insultamos, perdemos el rumbo de lo importante. Los ricos siguen haciéndose ricos y el resto más pobre.

Lo esencial es la situación del ciudadano de a pie. Ese que se levanta cada mañana a trabajar y que se considera afortunado por hacerlo. La inseguridad laboral creada tiene una razón de ser y no es otra que tener un mayor dominio sobre la población. El control de las hordas de trabajadores sí es amigo del poder y del dinero y enemigo de la democracia. Con este panorama laboral, nadie va a reivindicar mejoras salariales, puesto que cada uno ha de proteger y defender lo suyo: el empresario contra el trabajador, esto es histórico; y el trabajador contra el parado, porque se empeñan en decir que son unos vagos, como si supieran quiénes son. Sobre todas las cabezas suena el réquiem por la democracia y la fiesta de las minorías pudientes celebrando que han ganado un trozo más de pastel. Bienvenidos a la sociedad actual.

https://goo.gl/Mpb1Vs



jueves, 17 de marzo de 2016

BORREGOS DEL MIEDO


Hace años que le conozco y siempre que hemos hablado me decía que lo peor que le había pasado a Estados Unidos era Bush. Todos en la reunión coincidimos en esa afirmación, pero poco antes de las elecciones, su voto y opinión había cambiado. Le pregunté a mi padre, pues no entendía que en un corto espacio de tiempo, una decisión tan firme y consistente pudiera mutar hasta racionalizar justo lo contrario con medias verdades. La respuesta fue MIEDO. Cuando un país está en medio de una guerra, no se cambia la deriva política, y si a esto le añadimos el ingrediente del terrorismo, se obtiene el caldo de cultivo perfecto para ganar. Los ciudadanos tenían miedo y él se presentó como el baluarte de la salvación.

http://goo.gl/aE8XAR
Y ahora viene mi analogía. Hablando con amigos acerca de este tema, consideraban estúpidos a los americanos por caer en semejante trampa política. Nosotros somos mucho más listos y no nos tragamos cualquier cuento, decían. O sí. 

Llevamos años mitigando las bofetadas de la corrupción, asimilando que el poder corrompe, que los partidos son las víctimas de la perversión humana de unos pocos, creyendo todas las escusas y por último resolviendo que no hay alternativas o que las que hay son poco fiables. Analicemos el contenido de estas aseveraciones que en principio suenan a música celestial en nuestros oídos. Son las bases que cimentan en nuestra conciencia la idea de que una mala decisión puede ser buena si se construye como los castillos en el aire, sobre nubes de algodón. Siento defraudar a los socialistas y simpatizantes del Partido Popular al aseverar que muchos se comportan como los americanos cuando votaron a Bush por las inexistentes armas de destrucción masiva, la desmedida amenaza terrorista y la conquista del petróleo o guerra de Irak. Ahora se trata de amenazas: la del comunismo, de la huída de los mercados y la de los refugiados.

https://goo.gl/f2n5aQ
Podría entender que las analogías ideológicas del PP con sus militantes sean fuertes y consistentes, como las raíces de un árbol que se extienden en busca de algo tan fundamental como el agua. Pero he de informarles señores, que el agua de la que se nutren está contaminada. La verdad duele, pero cada voto que ustedes ofrecen, premia a todos aquellos que se afanan en detestar al contrario, porque no colaboran con la justicia, no aportan pruebas de su inocencia y se escudan en la ignorancia. El desconocimiento nunca exime de culpa a un político, porque en su cargo está implícita la responsabilidad, la experiencia y el conocimiento que intentan eludir usando la ineptitud para no enterarse de lo que pasaba a su alrededor como justificación, cuestión que atenta contra el sentido común. Y creo conocer la razón por la que votan la incompetencia. Primero, porque sus ideas, principio por el que rigen su vida, son almas gemelas de lo que exponen de palabra, y segundo porque les han dicho que no hay alternativa. Su programa está dotado de exclusividad ideológica y fuera de él sólo hay desesperanza y miedo a lo desconocido. Un laberinto intrincado lleno de centrismo o peor, extremismo en el verso contrario. Sus votantes no pueden permitirse castigar la corrupción y la mentira con su voto.

Diría que podría comprender a los socialistas también, pero permítanme que sea tan intransigente como lo son ellos con los cambios. Les han movido el queso o mejor, se lo han llevado, y se niegan a ir a buscar nuevas variedades en otra parte, porque ahí fuera hay pasillos llenos de temores y dudas. - Sí, yo también caí en la parábola sobre la motivación del libro ¿Quién se ha llevado mi queso?- Encarnan el papel de Hem como nadie, porque pudiendo adaptarse al cambio a tiempo, resulta que prefieren ampararse en la renuncia de los pocos ideales de izquierdas que les quedan, para buscar un centro en el que nunca han estado y que va escorándose a derechas. Miedo señores es lo que veo. Pánico a los mercados, al rédito político y a la vieja guardia, que tira de la cuerda para dirigirse al lado contrario y evitar parecerse a la izquierda de antaño, porque quizás se acerca más a otras siglas que a la suyas. Y de nuevo, muchos socialistas de pro son inamovibles, como la actitud del PSOE. Piensan que fuera de la rosa roja no hay vida.

Grecia http://goo.gl/8FH5qn
Jordania http://goo.gl/baOXPy
Y vayamos a lo importante. Lo mismo ocurre con la amenaza de los refugiados, que también se ha convertido en política y se sustenta en el miedo. Se ha creado tal temor, que en algunos países sienten que son terroristas porque vienen de Raqqa (Siria), Irak o Afganistán. He tenido la oportunidad de hablar con personas de diferentes nacionalidades y para mi sorpresa algunos me han dicho que la presencia de estas personas en sus ciudades ha creado una inseguridad devastadora: "van a robar y a delinquir. No se amoldan a la cultura e idiosincrasia del país al que van". Y con tales afirmaciones pienso en el campamento que hay en Grecia o en Jordania. Miles de personas hacinadas en tiendas de campaña en medio de la lluvia, con frío y barro cubriendo sus pies. Niños llorando y progenitores desesperados. ¿De verdad piensan que esas personas se van de sus países para delinquir en otros? ¿De verdad pensamos que son una amenaza? Les presento una realidad tan dura que me niego a pensar que somos dignos de llamarnos humanidad por permitirlo y ampararlo. Juzguen ustedes la razón por la que estas personas huyen de su país.


Quizás es que hay dos tipos de refugiados, los buenos y los malos. Recuerdo para aquellos que lo desconozcan que refugiado significa: persona que, a consecuencia de guerras, revoluciones o persecuciones políticas, se ve obligada a buscar refugio fuera de su país. Están desesperados y la respuesta de Europa es enviarles a Turquía, país que no es conocido precisamente por respetar los Derechos Humanos. No se confundan, porque no se trata de un criterio personal, es un hecho que relata Amnistía Internacional. Habiendo dinero de por medio y facilidades para la entrada a la UE, entre otras bondades, todo está resuelto. Y ya está. Ningún ciudadano europeo tendrá que temer la avalancha de padres, madres, abuelos, abuelas, niños, niñas y, al fin y al cabo, personas desesperadas. Lo que crece en mí es la desolación, el asco, la impotencia y la indignación por tratar a personas como moneda de cambio. El PP irá a la UE para respaldar este acuerdo con la inmensa mayoría del Congreso en contra. Les recuerdo que esto también lo votan ustedes, los ciudadanos ¿El miedo a qué, es el que fundamenta toda esta crueldad? Tengan ustedes la valentía de ver este vídeo sobre Siria y decidan si se puede vivir allí.


Y ahora piensen en cuál es el miedo. A veces es difícil hasta acordarse de lo que lo provoca. Cuando ya lo tengan visualizado, pregúntense: y si no tuvieran miedo ¿qué harían? ¿qué votarían? Ahí es donde se encuentra la respuesta. No podemos tomar decisiones que afectan a un país, sea el nuestro o el vecino, o a otras personas, por el pánico a circunstancias desconocidas que algunos tratan de alimentar con la leña del árbol caído. No podemos amparar nuestro futuro en deducciones, hipótesis y calibraciones que el hombre del saco tiene guardadas, disponiendo de ellas cuando le es conveniente. No tengo la respuesta a qué deben ustedes votar o qué decisiones deben tomar. No me voy a permitir la osadía de querer cambiar de la noche a la mañana toda esa estructura de angustia que han construido alrededor nuestro para que sigamos siendo ciegos y mudos. Hoy, ya he respondido a la pregunta base. Ustedes son los que tienen que decidir si continúan siendo los borregos del miedo.

<<Nadie pone a su hijo/a en un barco a no ser que el agua sea más segura que la tierra>> 
Warsan Shire

http://goo.gl/DnmlaT
 NOTA: He de reconocer que es la entrada que más me ha costado terminar. No puedo describir cómo me he sentido viendo imágenes y vídeos de cómo están subsistiendo estas personas. Me provoca un dolor indescriptible ver como mi país apoya a Europa en el tratado con Turquía, pero más me frustra y me daña saber que el tiempo pasa y nadie hace nada por ellos. Ahora, para otros menesteres, van raudos y veloces... Como decía José Luis Sampedro, el capitalismo convierte todo en mercancía y eso incluye a los seres humanos. Estamos en la barbarie.

domingo, 21 de febrero de 2016

FALOCRACIA

El predominio del hombre sobre la mujer en la vida social, llamado Falocracia, está en el día a día, pero se mezcla sigilosamente con la música, los anuncios de televisión, las revistas, las conversaciones y las actitudes más simples sin que seamos conscientes de la fuerza que va adquiriendo. Se hereda, se aprende, se interioriza y mata, convirtiéndose en violencia de género.

http://pasateprimeroporelapunte.blogspot.ca/2013/12/bplcdls-violencia-de-genero.html
Aquí es donde he de hacer una breve pausa para incidir en que, en mi opinión, la cuestión no se basa en investigar la razón por la que pides una cerveza y una coca cola light y el camarero le pone la cerveza a él y la bebida baja en calorías a ti por defecto. Para mi está claro que es una cuestión de educación. Los estereotipos y la discriminación, que hoy en día sigue existiendo sobre todo a nivel laboral, son la base del machismo. He tratado de buscar una respuesta al nacimiento de esta actitud ante las mujeres y son diversas las versiones. Unas hablan de la época de las cavernas y otras de los orígenes del patriarcado. Se menciona a la mujer como creadora de vida, y al hombre necesitando obtener el control de este "increíble poder", pero también sobre su impedimento para rendir igual que un hombre estando embarazada.

Me cuesta mucho ver estas cuestiones con la calma, la reflexión y la necesaria involucración de la conducta humana a lo largo de nuestra historia, porque el papel de la mujer parece que siempre ha estado ligado a su capacidad de concepción. Si no tienes descendencia, no eres una auténtica mujer, y eso también forma parte de la idea social inmutable que se tiene sobre la feminidad, cuestión que, por desgracia, también va ligada a algunas religiones. Pero la actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres, no es una cuestión de hace dos días. Se ha tratado de un elemento social con el que hemos convivido, como una parte más de nuestra educación, y ahí ha estado anclada porque se nos enseñaba. Si entramos en la historia de la humanidad, nos abrumaría sus inicios y el desarrollo, pero acabando con el paréntesis, me quedo con el ahora.

http://goo.gl/fCC6Og
La mayoría de hombres que han sido capaces de darse cuenta de su errónea conducta hacia las mujeres, indican lo mismo. El pensamiento recurrente de superioridad física, intelectual y económica, incluso después de saber que es equivocado. Sorprendentemente, su despertar sucede tras haber acabado con la vida de su pareja o haberla dejado tan vacía de contenido, como el objeto al que se referían cuando la insultaban. Y en este punto, el varón trata de desechar todo aquello aprendido y de extraer todo concepto de superioridad de género, mientras que la mujer se encuentra con una página en blanco -no deseada-, que deberá rellenar con cuestiones tan básicas como qué comida le gusta, qué color prefiere o cuál es su película favorita. Tan trágico como no saber cómo definirte, qué eres y qué quieres, porque todo eso nunca ha existido. Les presento la violencia de género, que es <<la manifestación máxima de las desigualdades que históricamente han marcado las relaciones de poder entre mujeres y hombres. Sólo trabajando a favor de la igualdad de género, podremos acabar con esta lacra.>>

Y para que sean conscientes de la gravedad del asunto les hablaré de un hombre que con un objeto contundente golpea a su mujer en la cabeza hasta matarla. Evitaré los detalles del estado en el que quedó el cráneo de la víctima, pero lo podrán suponer. Los vecinos oyeron una discusión muy fuerte, pero no llamaron a la policía porque pensaron que no acabaría en crimen. Parte 1: el hecho en sí mismo produce escalofríos y repulsión. El esposo fue encontrado al día siguiente dentro de la casa bebido y bajo los efectos de unas pastillas. Parte 2: puedo imaginar esa discusión y los gritos de desesperación de la mujer, pues créanme que "no se dejó matar", luchó por su vida. Es más podría entender que hasta pidió auxilio a voces. De verdad que me cuesta mucho entender la falta de implicación de los vecinos que oyeron la "pelea". Y aquí viene esa segunda tragedia. Tendemos a pensar que la justicia la aplican sólo los jueces y la elevan a ellos los policías, pero es potestad de todos. Si escuchas una discusión de ese calibre, es tu responsabilidad también llamar a las fuerzas del orden correspondientes. En este caso fue la hermana la que llamó alertada por no poder contactar con ella al día siguiente y por el hecho de que regentasen un negocio que estaba cerrado en un día laboral. Esto es un problema de todos y no un asunto meramente matrimonial o personal. Y dejemos de decir: eso que lo resuelvan entre ellos...

http://goo.gl/Aq4KIQ
Desafortunadamente, casos de estos, podemos encontrar a miles, pero me pareció un ejemplo actual y específico, por reseñar el papel tan importante que tenemos todos nosotros. Frases como "eran una pareja ejemplar" o "se les veía de la mano muy felices", me suenan a rancio. Esto es lo que vemos o queremos ver, porque detrás hay un inmenso dolor. Muchos se cuidan para repartir tortazos y patadas en partes donde no se vean, para que nadie pueda sospechar, y dejan tan desecha a la mujer, que deja de existir socialmente y pasa a ser un ente que pasear cuando les da la gana.


Ayer escuché a una mujer maltratada decir que los hombres no pegan para causar dolor. Lo hacen para obtener el control de la mujer. Y el control, es un hilo muy fino que se desliza sin que te percates. Puede ser un comentario, una afirmación, una prohibición, un insulto e incluso una broma. No toda la violencia de género es física. Así que puedes estar inmersa en el mar de la decadencia machista y no haber pensado nunca en ello, porque las palabras hacen el mismo daño que las patadas, pero no se ven y van germinando en tu ser hasta que te llenas de naturaleza muerta.

Como he dicho anteriormente, para mí lo más importante es la educación. Es ese pequeño aprendizaje en base a actos, palabras e imágenes que uno atesora desde que nace y que va tejiendo tu personalidad. Si dejas que tus hijos vean, oigan y bromeen con el machismo, estás convirtiéndoles en parte del caldo de cultivo de aquellos que lo toleran. Y no es que sea radical. Es que hay que erradicar esta lacra social que mata por fuera y por dentro, en su inmensa mayoría a mujeres. Así que he decidido no ser condescendiente con ningún chiste o insinuación machista, porque mis hijos van donde yo voy, y quiero que se respeten y respeten a sus parejas. Enseñándoles que se puede uno reír de lo que se consideran convencionalismos, estamos contribuyendo a la destrucción de una sociedad equitativa y no pienso ser cómplice de tal aberración. Y espero que todos seamos conscientes de que ese es el gérmen.
https://goo.gl/Cg7AOM
Como mostraba el programa "Salvados" hace unas semanas, el machismo mata. Los estereotipos sociales, los mensajes constantes y continuos de lo que debe ser y hacer una mujer y la educación que damos a nuestros hijos alimentan la falocracia. Y está en todos los estamentos sociales. Aquí no hay clases, economías deprimidas o historial familiar. Puede estar en cualquier parte, es capaz de asesinar e incluso matarte por dentro y seguir estando viva.
La violencia basada en el género, o la violencia contra las mujeres, se comporta como uno de los mayores problemas de salud pública y de derechos humanos en todo el mundo (O.M.S)

sábado, 16 de enero de 2016

MARCA ESPAÑA

¿Cómo definirías España? Se lo pregunto a los casi 47 millones de personas que habitan este país de poco más de medio millón de km² y a los que no viven en él, pues su opinión es vital para comprender la marca España, esa que de la que tanto se habla. 

La mayor parte de la gente hablaría del flamenco y de sus máximos exponentes, Camarón de la Isla o Paco de Lucía, entre otros. Se puede añadir que la guitarra española tiene mucho que ver en ello y el término gitano que tanto estupor produce en muchos, está muy relacionado con este aspecto cultural tan español. Podríamos también valorar el vasto legado artístico que nos han dejado tantas culturas que pasaron por aquí o simplemente nos invadieron y que por cierto dejaron diferentes lenguas de las que deberíamos estar orgullosos. Castillos, acueductos, fortalezas, edificios, palacios, esculturas, pinturas forman parte indiscutible de nuestra historia y de lo que hoy somos. Nuestras playas también son exponentes de lo que somos y nuestra agradable o no dependencia del turismo. Tenemos 681 playas con banderas azules testificando la calidad de sus aguas, el mantenimiento, el sostenimiento y cuidado medioambiental y los servicios. Contamos con la siesta, ese gran momento después de comer que nos ofrece descanso para continuar más allá de las diez de la noche con los ojos abiertos y disfrutando de la noche, como el espíritu español dicta. Nuestras ciudades están vivas tras las siete de la tarde y hasta altas horas. Pero he de remarcar que la siesta no es símbolo de pereza, más bien es un hábito muy sano para aprovechar al máximo el día, o eso decimos. Podemos terminar con los festivales, fiestas y, por supuesto, la dieta mediterránea. Habría que escribir páginas y páginas sobre todas las fiestas, mercados de artesanía y conciertos que recorren nuestro país. La oferta es inmensa y para todos los gustos, al igual que la cocina. Tenemos increíbles cocineros cuyos nombres se conocen en gran parte del mundo.
 
Tenemos un país excepcional ¿verdad? Lamento estar disconforme, porque todo esto se pierde entre la inmensa miseria política que tenemos y que promocionamos cada día en las noticias, en medios sociales y en cualquier medio que se nos deje. Esta es nuestra Marca España. Los insultos entre diputados, los comentarios jocosos y poco afortunados entre nuestros representantes políticos, las mentiras, la corrupción, las acusaciones y las representaciones teatrales más dignas de tomates al aire que de aplausos. Y entre todo ello estamos los ciudadanos, defendiendo a capa y espada a aquellos que representan nuestra ideología como si fueran la perfección personalizada. El debate se extiende en cualquier medio y se nos ve y oye discutiendo sobre la conveniencia de que una diputada vaya con su bebé a trabajar para darle el pecho, sobre si algunos llevan las rastas limpias o si la persona con corbata es más o menos real que el que lleva vaqueros y camiseta. A eso se reduce todo, porque sacamos de quicio todo aquello que nos conviene.

Reconozco que fácilmente entro en cualquiera de esos debates, porque me parece irónica la memoria selectiva que tenemos. Nos indignamos por unas cuestiones, pero dejamos pasar otras o simplemente las suavizamos, eternizando el debate sobre quien es mejor o peor. Supongo que mi opinión no importa demasiado en el mundo de la política, pero me gustaría escribir una carta al Congreso diciendo lo siguiente:

Estimados Señores Diputados,

Me avergüenza saber el sueldo que perciben ustedes, los teléfonos, las tablets (sin mencionar la marca), las dietas, los despachos, los coches a disposición y demás parafernalia que pagamos todos, pero no porque ustedes ganen más dinero que cualquier persona de esas "corrientes" que representan, sino porque no lo merecen. Ustedes se duermen en las jornadas de trabajo y si cualquiera de nosotros hiciera algo así estaríamos despedidos. Algunos juegan con la tablet que le pagamos, chatean o miran páginas webs no relacionadas durante horas y de nuevo los demás estaríamos en la calle haciendo tal cosa. Varios se dedican a despellejar a otros con argumentos que harían llorar, por lo miserables en que se convierten, hasta al más duro de los mortales y eso no es política, Señores, eso es más propio de esos programas de TV que nadie dice ver, pero que tienen tanto éxito. Otros tantos se dedican a teatralizar una supuesta indignación con la manida frase de "y tú más" para luego aplaudirse por lo bien que lo han hecho. Verguenza es lo que dan y ningún aplauso les doy.

Las mentiras son otro punto para analizar. Si prometiésemos a nuestros jefes cuestiones que luego no cumpliéramos, ya saben dónde iríamos. Y lo que más indignación y asco me provoca es las alianzas a escondidas y las promesas bajo cuerda que ustedes alcanzan porque les da la gana, dejando atrás aquello para lo que se les han designado: luchar por sus ciudadanos y no para ocupar una silla más o tener más porcentaje en poder. 

Pero ahí siguen ustedes y seguirán, porque los ciudadanos que les votan, de una manera que no acierto a entender, les defienden asegurando que son la mejor opción entre lo malo o aseverando que han hecho mucho por el país, borrando aquello que no les apetece recordar para aseverar con una elocuencia garabateada que lo han hecho muy bien. Es lo que se llama comulgar con ruedas de molino.

Si siento vergüenza es porque ninguno de ustedes nos representa y habría que hacer una limpieza de bocas, de personas y de vocabulario para volver a recordar a España como se merece y no en lo que ustedes nos están convirtiendo. El circo que ustedes crean a través de la política y que nosotros seguimos desde nuestras casas, como en el Coliseo cuando se coreaba con gritos de entusiasmo la masacre. Y lo siento por aquellos pocos que merecen el poco respeto que me queda por la política, pero eso es lo que hacen ustedes, desmerecer todo aquello por lo que los ciudadanos pagamos. Vergüenza es lo que ustedes no tienen.

Atentamente,
 
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Y dicho esto, asevero que el PP muestra su desprecio a los ciudadanos con los casos de corrupción que lamentablemente pudren su base, aunque les pese a sus votantes, porque es así. Lean y juzguen con el mismo ojo que miran a los contrarios. Les recuerdo que Mariano Rajoy designó directamente a Luis Bárcenas como tesorero y que los dos anteriores tesoreros del partido están igualmente implicados en este desbarajuste de cuentas, por llamarlo de alguna forma. Y para los que vayan a decir que él no sabía nada, como tampoco Esperanza Aguirre conocía lo que estaba haciendo su mano derecha, Granados, entonces creerán que Chaves y Griñán tampoco sabían nada de los ERE. 

Otro partido, el PSOE, intentó lavarse la cara manchada de un increíble y putrefacto entramado con Pedro Sánchez y Susana Díaz, pero nadie olvida lo que su partido ha hecho y la poca respuesta que han dado a sus votantes. Su manera de manejar la situación es triste e incapaz, sin mencionar lo poco acertado que es  la publicidad entre sus miembros de sus problemas internos, pero ese es otro tema. 

Y seguimos con Bankia, caso en el que todos están implicados, hasta IU, que trata de levantarse de varios golpes de derecha, centro e izquierda, estando todavía de rodillas preguntándose porqué ellos están pagando un precio más alto que el resto. Ni siquiera han tenido la oportunidad de delinquir a espuertas desde el Gobierno Central como los otros dos que han compartido la tarta del bipartidismo, relamiéndose los bigotes asimismos o a otros, según conveniencia, pero lo ocurrido en Sevilla lo están pagando con creces. He de decir que siento debilidad por Alberto Garzón, pero lo tiene muy complicado para salir de ésta. Es difícil hacer de Fénix cuando las cenizas no son tuyas. 

Y acabamos con Podemos y Ciudadanos, sobre los cuales planean sombras de duda, el primero por su financiación y el segundo por falsificación documental y suplantación de identidad en su red de Madrid. Para mayor información, decir que ambos casos están en proceso de investigación y no hay conclusiones o resultados concretos aún, algo que no se puede decir de los anteriores. Podemos sí ha sido salpicado con cuestiones bastante turbias y aunque los casos están archivados, la forma de reaccionar ante ellas, según creo, no ha sido acertada ni conveniente. Si pones por bandera la transparencia, debes aplicarla desde el primer segundo.

Como he leído hoy en un blog, parece que para estar en el sistema es necesario <<ser casi delincuente y cómplice de los abusos, arbitrariedades y delitos que comete la clase dirigente, todos ellos tolerados y amparados por un sistema deleznable que no tiene nada de democrático.>> Desde este punto de vista, me declaro "antisistema".

Afortunadamente España no debe ser importante en otros continentes, como le ha comentado un amigo a mi marido, por lo que nada respecto a las rastas, los bebés en el congreso o los insultos salen más allá de nuestras fronteras, pero desde una distancia razonable, esta situación entristece demasiado como para ver mi país de la forma en que me gustaría. Sólo decir que antes de decir tantas barbaridades como estoy leyendo últimamente, se recapacite y se deje atrás la memoria selectiva. No se está más cerca del ciudadano en vaqueros en vez de en traje, pese a que los primeros se parezcan más al todo en vez de a la parte, pero tampoco se es más cercano peinado de una forma determinada que con rastas. Los políticos ahora mismo, en su mayoría, no nos representan lleven lo que lleven. Lo importante son los actos y las palabras para solventar nuestros problemas diarios y de eso veo bien poquito.  Pero la culpa no sólo la tienen ellos. Somos cómplices todos los ciudadanos y los medios de comunicación en los que solemos creer a pies juntillas. Nada es verdad o mentira, sólo depende del color del cristal con que se mira. Y los colores son lo único que se ven. No hay espacio para el sentido común y la observación con perspectiva.

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